El joven azul y Quentin

A priori, no resulta fácil establecer una conexión entre un cuadro de 1770 y el director de cine Quentin Tarantino. El de Knoxville es de sobra conocido, así que vamos a hablar del cuadro titulado “The Blue Boy”.

Este óleo es la obra más famosa de Thomas Gainsborough, pintor inglés, en la que retrata a un joven, que se supone que es el hijo de un rico ferretero, llamado Jonathan Buttall, aunque el verdadero protagonista de la obra es el traje que lleva el muchacho. El niño está representado de cuerpo entero, vistiendo un elegante atuendo de satén azul y blanco. La pose del niño denota su destacada posición social, ya que se le retrata con la barbilla ligeramente inclinada y los ojos mirando fijamente. El cuadro deja ver la influencia de Van Dyck en el autor inglés. La pintura está considerada como la obra cumbre del retrato inglés del siglo XVIII.

Este lienzo que, además, destaca por su tamaño, ya que mide 178 centímetro de alto por 112 de ancho, se encuentra en la Biblioteca Huntington de San Marino, en California.

El cuadro perteneció a Jonathan Buttal, hasta que tuvo que venderlo en 1796, y de ahí fue pasando de mano en mano, hasta que en 1921 fue vendido a Henry Edwards Huntington por un precio récord en esa época, lo que provocó una gran protesta en Gran Bretaña. Antes de ser enviado a California se expuso brevemente en la National Gallery de Londres. El director de la galería, a modo de despedida, escribió por la parte de atrás “Au Revoir”.

Hasta aquí una breve historia sobre esta obra, pero, y Tarantino, ¿qué le une a la obra? Pues es tan sencillo como que le inspiró de cara al vestuario que eligió para uno de los personajes más conocidos en una de sus películas, en concreto en “Django desencadenado”.

La película contaba con un gran elenco de actores, tales como: Christoph Waltz, Leo DiCaprio, Samuel L. Jackson, Kerry Washington o Jamie Foxx, que interpretaba al ex esclavo protagonista de la cinta y de la anécdota.

Para quien haya visto la película, no será complicado recordar la escena en la que Django elige su primera ropa como hombre libre animado por Schultz, apareciendo con ese traje azul y blanco, totalmente inspirado en la obra de Gainsborough. Con este atuendo sorprende tanto a espectadores como a los personajes, y es que da hasta para un diálogo. Cuando Django y Schultz llegan a las propiedades de Big Daddy, Django habla con una de sus esclavas, Bettina Sugar, y su conversación es la siguiente:

Bettina: ¿Eres hombre libre?
Django: Sí.
Bettina: ¿Quieres decir que elegiste vestirte así?

Esta es la conexión entre una obra de un pintor inglés del siglo XVIII y la del séptimo largometraje y primer western de Tarantino.

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