¿Qué hay en la caja?

Viendo el título quizás sea bastante difícil ponerse en situación y averiguar de que va el post de hoy. Con una pista, los más cinéfilos lo acertarán; el cliché de un policía a punto de retirarse al que le asignan un detective joven e impulsivo como compañero y un psicópata que destaca por su inteligencia a la hora de cometer sus crímenes. Para los menos iniciados la pista definitiva, los actores que representan esos papeles son, respectivamente, Morgan Freeman, Brad Pitt y Kevin Spacey.

Ahora, todo aquel que haya visto la película está recordando a Freeman en un descampado abriendo con cara de terror una caja mientras Pitt apunta con la pistola a Spacey, que está arrodillado. Pitt insiste en preguntar qué hay en la caja, temiéndose lo peor, mientras Spacey se ríe de forma diabólica provocándole. Si, es “Se7en”.

Recalco el elenco porque hay una curiosidad/reflexión que me llama la atención. Y es que, al igual que en la mayoría de películas, en esta en concreto se dieron una serie de casualidades para que fueran ellos los protagonistas del genial thriller psicológico. No cabe duda que es una de las películas más importantes de los últimos años, aunque ya no es tan actual; data de 1995. Pero, ¿habría triunfado de la misma manera de no haber contado con las actuaciones estelares de los tres? Es evidente que nunca lo sabremos, aunque conociendo a los otros aspirantes y habiendo visto la película, pienso que los espectadores salimos ganando, ya que parece que pensaron en cada personaje teniendo en cuenta a su intérprete.

Morgan Freeman, a pesar de estar ya consagrado, con películas anteriores como “Paseando a Miss Daisy” o “Cadena de favores” fue el sustituto de Al Pacino, al no poder éste representar al policía a punto de jubilarse. Dos grandes actores, pero… totalmente diferentes.

El personaje que más costó encontrar fue el del joven detective que llegaba nuevo a la comisaria. Para ello sonó desde Sylvester Stallone a Denzel Washington, pasando por Kevin Costner y Nicolas Cage. A algunos por edad, capacidad de interpretación y demás se hace bastante difícil imaginar para el papel. Por suerte se eligió a un joven actor, que no tenía la experiencia de los otros, pero encajaba a la perfección. No hace falta mencionar su meteórica carrera después de esta cinta, aunque para ser justos hay que reconocer que ya apareció en “Thelma y Louise” o “Entrevista con el vampiro”.

Y aquí, al menos bajo mi modesto punto de vista, viene el caso más bizarro de todos. Y es que antes de elegir finalmente al doblemente oscarizado Kevin Spacey para el papel del psicópata asesino en serie se pensó en otra persona, que no actor. Michael Stipe, el líder de la banda R.E.M. estuvo a punto de ser John Doe. Solamente problemas de agenda del cantante le alejaron de ese papel, al estar embarcado en el tour de 1994 del disco “Monster”. Una apuesta cuanto menos atrevida.

¿Cómo habría resultado la apuesta de David Fincher si hubiera elegido a sus “favoritos”?

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