American Pie

Cada vez que suena la mítica canción “American Pie” ya sea la versión original, la de Don McLean, o la de Madonna, no se me viene a la cabeza una saga de comedias gamberras americanas, ni un pastel típico del país de las oportunidades, me recuerda al día en que murió la música.

Hablo del 3 de febrero de 1959, cuando los músicos Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper perdieron la vida en un accidente aéreo. Se trataba de los más prometedores cantantes del momento, pero su avioneta se estrelló en mitad de un campo en el estado de Iowa y se truncaron sus carreras.

Estaba Buddy Holly con su banda, formada por Waylon Jennings, Tommy Allsup y Carl Bunchen en una gira por los Estados Unidos, y Ritchie Valens y The Big Bopper se les unieron. Debido al mal tiempo, Buddy decició alquilar una avioneta, en la que solo cabían tres pasajeros además del piloto. Aquí llega una trágica casualidad. The Big Bopper tomó el lugar de Jennings por enfermedad y Ritchie Valens subió porque le ganó a cara o cruz el sitio a Allsup.

Además de Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper, falleció el piloto.

Buddy Holly fue un talento precoz, ya que, a pesar de morir con 22 años, es considerado como uno de los creadores del rock and roll y llegó a publicar tres álbumes en cinco años. Fue una gran influencia para grupos como Los Beatles, Los Beach Boys, Los Rolling Stones, etc. Además rompió con los cánones del momento del chico malo que se lleva la baile a la chica y puso de moda otro estilo, el del empollón perfectamente vestido con su traje y las gafas que le caracterizaban.

Como curiosidad cinematográfica, en Pulp Fiction, cuando Vincent lleva a Mia a cenar al Jack Rabbit Slim´s, el bar ambientado en los años 50, les atiende un camarero caracterizado de Buddy. Se trata del actor Steve Buscemi.

Otro talento que perdió la música fue Ricardo Steven Valenzuela Reyes, más conocido como Ritchie Valens. De ascendencia mexicana, fue aún más precoz y fugaz que Buddy. Murió con tan solo 18 años y su carrera duró ocho meses, pero le dio tiempo a conseguir un gran éxito mundial, y es que creó “La Bamba”, la cual transformó de una canción popular mexicana a un rock.

El tercer fallecido era The Big Bopper, de 28 años, que ocupó un puesto en la avioneta debido a que, por las pésimas condiciones del viaje por carretera, enfermó de gripe y le dejaron un sitio. Llegó a ser número uno un año antes del suceso con la canción “Chantilly Lace”.

A pesar del accidente, el resto de músicos siguieron adelante con la gira.

Nunca sabremos como hubiera evolucionado la música si no hubiera sucedido el trágico accidente, ya que estaba claro que sobre todo Holly y Valens iban a marcar una época en la historia de la música viendo su meteórica ascensión en tan poco tiempo, pero lo que si sabemos es como afectó este hecho en otros ámbitos.

La política de no revelar identidades de víctimas hasta hablar con los familiares viene de este suceso. Y es que la madre de Buddy se enteró de su fallecimiento por la radio y sufrió un desmayo, mientras que su mujer, con la que llevaba tan solo seis meses casado y estaba embarazada, perdió al bebé por un trauma psicológico, incluso se sintió culpable porque siempre iba con él y sabía que si hubiera ido a la gira, Buddy no habría ido en la avioneta.

Así fue como, tras una serie de catastróficas casualidades, al menos para Don McLean, la música murió. Bye bye Miss American Pie.

 

 

 

 

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