La película maldita

La sinopsis de la película es la siguiente: Genghis Khan (también escrito como Gengis Kan), el conquistador mongol, lucha contra un clan rival para vengar la muerte de su padre, a la vez que se preocupa por conquistar a una prisionera que previamente ha capturado. La película cuenta con John Wayne y Susan Hayward como protagonistas y fue producida por Howard Hughes. A pesar de tratar de un personaje histórico y de contar con dos de las estrellas más importantes del momento y con el productor más poderoso de la época, el film fue un fracaso estrepitoso. Pero, a pesar de ser calificada como una de las peores películas de todos los tiempos, lo peor de todo y motivo por el cual la película se ganó el calificativo de maldita fue otro. Se trata de “The Conqueror”, o en España “El conquistador de Mongolia”.

A principio de la década de los 50 en Hollywood se empezó a gestar un film sobre la vida de Genghis Khan, pretendiendo ser el siguiente éxito en cuanto a cine histórico de la industria cinematográfica americana. Para el papel se eligió (como segunda opción) a John Wayne, el cual dejó a un lado su lado los westerns para probar otro tipo de cine. Se comenta que “El Duque” aspiraba a ser un nuevo Charlton Heston y ansiaba con hacer una película grandiosa, además de ser conocido por aceptar prácticamente cualquier propuesta, no obstante tiene el récord al ser el actor que más películas ha protagonizado, con 142.

El casting, además de contar con una de las parejas de actores del momento, contaba con otros actores importantes; Pedro Armendáriz (que apareció junto con Wayne en “Fuerte Apache”  y actuó en “Desde Rusia con Amor), Agnes Moorehead (“Hechizada), William Conrad (“Cannon”) y Lee Van Cleef (“El bueno,el feo y el malo, “La muerte tenía un precio”). Todo esto no ayudó a conseguir un éxito en taquilla ya que solo recaudó 12 millones de dólares, casi dos millones menos de lo que costó y la crítica les sentenció con comentarios en los que hablaban de una película ridícula, con diálogos cómicos y que obligaron a grandes actores a disfrazarse con túnicas en el desierto para declamar monólogos al estilo Shakespeare pero sin si quiera parecerlo.

Para el rodaje, que empezó en verano del 54, se eligió el desierto de Utah, concretamente St, George. Había un gran presupuesto y quisieron grabar en lugares históricos reales, el problema fue que no era que sería imposible rodar en Mongolia en plena Guerra Fría. La elección del lugar fue el comienzo del desastre.

Filmar en el desierto conllevó muchos problemas. Sufrieron los efectos del clima del desierto de Utah, con temperaturas de más de 38 grados y una repentina crecida de un río que llevaba meses seco casi se lleva todo el set de rodaje, actores y cámaras incluidos. Para rematar la serie de desventuras, la actriz principal, Susan Hayward estuvo a punto de ser atacada por una pantera negra.

Lo peor de todo comenzó dos años después de acabar el rodaje, y empezó con la muerte de Victor Young, el compositor de de la música del film debido a un cáncer cerebral. Poco después falleció el director Dick Powell, de un linfoma no-Hodgkin generalizado. Especialmente cruel fue la muerte de Pedro Armendáriz el mismo año, quien es conocido por interpretar al bonachón contacto de James Bond en Estambul en la película “Desde Rusia con amor”. Con solo 51 años acabó suicidándose de un tiro en un hospital de Los Ángeles. Poco después se supo que tenía un cáncer de riñón en estado terminal.

Año tras año seguían falleciendo actores y trabajadores del equipo de filmación, incluida la pareja protagonista. El Duque murió en en 1979 por una cáncer que empezó en el estómago y se reprodujo por el cuerpo y Susan Hayward falleció cuatro años antes por un cáncer en el cerebro. El año anterior había intentado suicidarse desesperada por el sufrimiento que conllevaba su enfermedad.

En total, de 220 integrantes que participaron en la película, 91 habían desarrollado cáncer para el año 81, habiendo fallecido 46.

La explicación, podría estar, como ponía más arriba, en la ubicación. Y es que en esa parte del desierto de Utah el gobierno estadounidense ensayó con armas nucleares en los años 50, algo ya conocido por el equipo de rodaje, aunque en esos años no estaba estudiada la relación entre la exposición a la radiactividad y el cáncer.

En medio de toda esta tragedia hubo un actor que pudo “respirar tranquilo”. De acudir a ese desierto para rodar el film se libró el gran Marlon Brando, que era la primera opción para el papel de protagonista, pero Howard Hughes, que le conocía bien dijo que ni loco Brando aceptaría ese papel, así que el director propuso a Wayne. Quizás tengamos que agradecer al excéntrico productor haber podido disfrutar de Don Vito Corleone, quién sabe.

Lo que sí que se conoce es que Hughes pasó el resto de su vida arrepintiéndose de haber llevado a todo el equipo a esa trágica localización, hasta el punto de no volver a producir una película y ver constantemente la cinta en sus últimos años de vida. Otras lenguas van más allá y comentan que compró todas las copias. La película no se vio en TV hasta 1974.

Por todo ello, la película, que no solo fue un fracaso en taquilla, seguramente haya sido la peor película de la historia.

 

 

 

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